Sentirse acompañado, escuchado o simplemente recordado puede marcar la diferencia en un mal día. La amistad no es un extra emocional. Es una necesidad real que influye directamente en nuestra salud mental, en la manera en que nos enfrentamos al estrés y en cómo nos vemos a nosotros mismos. Desde la psicología, la amistad se considera uno de los factores de protección más importantes frente a problemas como la ansiedad, la soledad crónica o incluso el deterioro cognitivo. No solo alivia el malestar emocional: también potencia nuestro desarrollo personal y refuerza la autoestima.(28/07/2025)